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CUARTA / GIMNASIA

El Lobo gritó campeón y coronó un año excelente

El Mens Sana dio la vuelta tras derrotar con contundencia 3-0 a Tigre y le dio el broche de oro a una temporada espectacular que también incluyó ser el mejor de la Etapa Clasificatoria. 

CuartaGelpTigreDesempLa locura Mens Sana continuó en el vestuario (Foto: Bruno Valenti)

RodrigoMarquez

Alegría, festejos y emoción azul y blanca cubrieron la cancha del predio de Racing cuando el desempate entre la Cuarta de Gimnasia y Tigre terminó con un contundente 3-0 para el Lobo, gracias a los goles de Mariano Rivadeneira y dos de Gustavo Mendoza. Tanto jugadores como cuerpo técnico culminaron con lágrimas en los ojos después de lo que fue la extensa espera, ya que hace siete días habían perdido la chance de adjudicarse el título en Estancia Chica. El Mens Sana fue muy superior futbolísticamente y lo tradujo en el resultado para no dejar dudas de que fue el mejor. 

Los cambios le dieron resultado al equipo de Fabián Lisa, ya que Rivadeneira e Iván Jones fueron determinantes en el ataque para llevar peligro y se combinaron a la perfección ante una defensa del Matador que  no tuvo un remedio para ellos. También Nicolás Vidal fue profundo por el sector derecho y Nicolás Ortiz le dio seguridad a la defensa porque estuvo impasable en el mano a mano y ganó siempre de arriba. Estas constituyeron las principales individualidades de un campeón que jugó de gran forma en lo colectivo y redujo a su rival.

Al inicio el Tripero salió con todo, presionando bien alto y dispuesto a ser el protagonista y no otorgar la iniciativa como en el partido anterior. Agustín Bolivar avisó de entrada con un remate que salió desviado y a los 11 Vidal envió un centro preciso, Jones le ganó a su marcador, la tocó de primera por encima de Esteban Ruiz Díaz pero este la descolgó y la mandó al tiro de esquina. El conjunto de Victoria sólo inquietaba con la pelota parada debido a la excelente pegada de Abel Ponzi pero en el desarrollo de las acciones no podía imponerse ante un sólido y aplicado Gimnasia.

Al buen comienzo nada más le faltaba ser traducido en el resultado y a los 19 llegó ese ansiado primer paso hacia el título: el lateral izquierdo Juan Díaz, de los mejores exponentes de la Cuarta a lo  largo de la temporada, desbordó, mandó un centro bien justo y Rivadeneira sorprendió llegando de atrás y sin marca conectó un cabezazo que clavó la pelota en el angulo del segundo palo. La euforia reinó en los chicos del Albiazul, que a partir de ese momento continuaron con su control en la mitad de cancha y no retrocedieron en el campo especulando con la ventaja. Tigre sólo se aproximó a los 34 minutos con un frentazo de Nahuel Banegas pero no pasó nada más y así finalizaron los 45 iniciales.

El complemento contó con llegadas de peligro de un lado y otro, el medio era una zona de paso y ambos jugaban con una intensidad muy alta. El Matador arriesgó y pese a no ser claro ni desplegar su mejor fútbol arremetió con mucha gente en ataque; mientras que el Lobo estuvo más ordenado y aprovechó los espacio que su adversario le dejó. La pegada de Rivadeneira se convirtió en un arma peligrosísima en favor del Mens Sana y por ese medio el arquero Ruiz Díaz se la sacó de arriba a los 9 minutos y el travesaño le dijo que no a los 18. Un instante después, el número 10 gambeteó a dos defensores, asistió a Jones y este definió apenas afuera.

Tigre no se resignaba en su búsqueda y a los 21 tuvo su más clara en todo el encuentro: después de una serie de rebotes en el área Oscar Ruiz le pegó de volea y el balón dio en un defensor sobre la línea y salió. Esa acción pudo cambiar el destino del partido pero esta vez el azar le guiñó un ojo a Gimnasia, que se salvó y a partir de ahi se fue consolidando cada vez más. Y el golpe crucial se produjo a los 39. Mendoza se hizo cargo de un tiro libre y clavó la pelota al ángulo derecho del 1, para que el banco explote con el 2-0 y todos los jugadores se desahoguen en el abrazo de gol.

Para que la consagración sea perfecta, de película, sólo restaba la frutilla del postre, el toque final ideal. Y así fue para el Lobo: en el último instante Mendoza entró al área por la izquierda en velocidad y con un disparo cruzado y bajo anotó el 3-0 y el árbitro terminó el encuentro. Los chicos estallaron de alegría, formaron un puño unificado lleno de festejos y lágrimas. Lisa permaneció un instante en el banco, emocionado y tapandose la cara antes de sumarse a la celebración. El  trabajo en conjunto de jugadores y cuerpo técnico fue la clave del exito y la Cuarta merecía gritar campeón. Tuvo que esperar y sufrir, pero la vuelta fue azul y blanca.

CuartaGelpCAMPEON