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SÉPTIMA | GIMNASIA

Punto trabajado y que estimula la confianza

Con uno menos la mayor parte del partido, Gimnasia no sufrió y rescató un empate importante ante Argentinos Juniors. El orden y la concentración fueron los aspéctos destacados en el debút.

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La pelota fue puesta en juego por el Bicho y en las acciones iniciales ambos tuvieron la intención de tocar por abajo y de esa manera progresar en el campo. El que logró imponerse fue la visita, que acumuló futbolistas por adentro y, con superioridad numérica, pudo circular el balón y llevar peligro, como a los 7 cuando Leonel Prado la abrió para Alexis Celán, este mandó un centro y Cristian Bazán, con un cabezazo cruzado, le dio al palo más alejado de Joaquín González. La línea de volantes de Argentinos tenía más presencia y precisión, aunque el Tripero se iba  acentando de a poco.

A medida que el rejoj avanzó, el Mens Sana comenzó a mostrar sus dientes y a lastimar sobre las espaldas de los laterales rivales, con Matías Miranda por la izquierda y Elias Ramirez por la derecha. Con ese fútbol directo estuvo al borde del gol a los 15 minutos, primero a través de un tiro de Lucas Gini que tapó Julián Cappelletti con un manotazo y luego, en el rebote, con el remate de Albornoz a un metro del arco  que otra vez se topó con una reacción espectacular del arquero. Gimnasia crecía y empezaba a lastimar,  pero a los 20 el centrodelantero Albornoz se fue expulsado por un codazo y eso complicó al Albiazul.

A partir de ahí la estrategia cambió, el Lobo ya no insistió en la tenencia de pelota, se la dejó al Bicho, retrocedió a los extremos para ocupar bien los espacios, dejó solo de punta a Gini, y apostó a la velocidad de Miranda y Ramirez para acompañarlo. Y ejecutó la idea de gran forma. No sólo se mantuvo concentrado y seguro en defensa, sino que le llevó dolores de cabeza al adversario. Así, en un contragolpe, Miranda ganó de cabeza por el segundo palo tras una corrida de Ramirez y posterior envío de Gini, y un central se interpuso para evitar la conquista. La única que generó el equipo de La Paternal fue, a los 39, un mano a mano que tiró afuera Prado.

En el segundo tiempo la historia no se modificó, Gimnasia sostuvo su trabajo y no le permitió asociaciones a  Argentinos Juniors que lo pudieran herir. A su vez, la visita contribuyó con un juego cansino, sin explosión y repetitivo. La dupla de centrales Ezequiel Rognoni y Bruno Palazzo funcionó a la perfección, los pibes despejaron todo desde arriba y se mostraron impasables en el mano a mano, por lo que el arquero González sólo debió intervenir ante disparon desde lejos. Ese fue el recurso que utilizó el Bicho y a los 10 Lautaro Gimenez casi la cuelga del ángulo izquierdo del 1.

El aspécto que el equipo de Enzo Noce no pudo repetir en relación a la etapa inicial fue la dinámica para atacar rápido y lastimar. El ingresado Kevin Sosa quedó aislado del resto, en soledad rodeado de los marcadores centrales, debido a que a los mediocampistas no les quedó nafta para doblegarse y acompañarlo. El Bicho de La Paternal acumuló delanteros pero nunca fue claro y sólo acarició el triunfo con un remate de Prado que rozó el travesaño y luego, a los 32, con la pegada desde lejos de Brandan que encontró una sólida respuesta de González.

Pasó la segunda fecha de la etapa clasificatoria y la presentación en el caso de la Séptima de Gimnasia, que consiguió un punto valioso y que puede valer mucho más adelante. Con inferioridad numérica en gran parte del partido, no perder significa confianza de cara al trayécto que viene. La próxima parada anuncia a Instituto, en Córdoba, un cruce clave pensando en el anhelo de la Copa Campeonato.

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