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QUINTA | GIMNASIA

Lo perdió sólo

El Lobo cayó en un partido donde le costó generar juego y ocasiones. Para colmo de males, los errores propios esta vez costaron caro.

quintagelpindeDarío Lizarriaga intenta sacar el centro ante la marca del lateral (Foto: Germán Campigli)

LautaroPerez

La Quinta División que comanda Fernando Zaniratto saltaba a la cancha en busca de ganar para ayudar a aumentar la cosecha de la tabla general, y para eso debía mantener el invicto que llevaba a lo largo de tres partidos con un triunfo y dos empates. Nada de eso pasó y el Lobo terminó cayendo frente a Independiente, en un partido parejo en el que la visita impuso su jerarquía y contundencia para aprovechar los errores propios de la defensa albiazul. El resultado final fue 3-1 para los de Avellaneda, con goles de Gauna, Olivetti y Da Rosa, mientras que Ferreira volvió a convertir para el local.

Luego del empate en Cuarta, era turno de los 98' sumar a la causa común. Los triperos debían ganar en la fría mañana de Abasto para dejar con vida al Lobo en la suma de puntos general. Sin embargo, el local terminó pagando sus errores y no pudo sumar. Enfrente estaba el Club Atlético Independiente, quizás uno de los candidato a quedarse con la zona, por lo que quedó claro que nada sería fácil. Y más claro quedó a los 7', cuando Lezcano peinó una dividida y tras llevársela por delante, la bola le quedó a Braian Gauna. El 10 Rojo se fue mano a mano con Durso, y ante su achique definió suave al primer palo. 1-0 de entrada para los visitantes, y a remar Gimnasia desde el comienzo.

Al momento del quiebre del marcador, el partido no se había armado todavía. Llegando al cuarto de hora, reinaban las imprecisiones y ninguno podía establecer un claro dominio en las acciones. Pese a esto, a los 20' el mens sana pudo empatar: Nicolás "chicho" Ferreira se metió en una carambola en plena área roja y tras llevarse por delante la pelota, definió sólo al arco vacío. Gimnasia empataba con otro gol fortuito, y buscaba imponer su juego.

Tras el 1-1, el partido volvió a entrar en las imprecisiones, los roces constantes y los reclamos a la terna arbitral. Apenas luego de la media hora, los de Zaniratto despertaron a todos. Primero con una volea de Lizarraga que tapó bien Arce, e inmediatamente después con un zapatazo de Gómez que se fue apenas alto.

Independiente recién volvió a arrimarse a los 39', cuando Lezcano pivoteó y luego de una mediavuelta sacó un tiro colocado que dio en el travesaño, rebotó en la espalda de Durso y se fue al córner. Otra vez la fortuna decía presente en Abasto. Sobre el cierre, Da Rosa concretó una excelente jugada personal a pura gambeta con un tiro que pegó en el palo izquierdo del portero albiazul, recorrió toda la línea y salió, para mal de todo el banco albirrojo que ya había gritado gol. 1-1 al descanso.

De entrada, los triperos sufrieron un golpe anímico importante: el goleador Ferreira no salió a jugar el segundo tiempo por una molestia, siendo Arroupe su reemplazante. Encima, cuando recién se estaban acomodando, Gimnasia salió jugando mal por abajo, regalando la pelota. El regalo lo aprovechó Olivetti, que luego de una gran jugada colectiva puso el 2-1 con un sublime tiro de "tres dedos" al ángulo.

Si hasta ahí todo iba mal, ni hablar unos minutos después. Es que a los 5', el Lobo volvió a regalar la pelota en la salida y los de Avellaneda volvieron a aprovechar: tras pase de Gauna, Juan Da Rosa le rompió el arco a Durso con un remate al primer poste. 3-1 desde el vestuario, frente a un combinado local que no ofrecía reacción alguna.

A partir de allí, Independiente empezó a jugar con la desesperación de Gimnasia, un equipo muy "largo", que no tenía juego asociado y que caía fácilmente en el fastidio. El partido se hacía muy trabado, con muchas faltas y reclamos al juez del encuentro.

Recién a los 23' volvió a llegar el tripero, cuando Arroupe cruzó una volea entrando por izquierda que tapó bien el 1 rival. Y un minuto después, cuando todavía había protestas por demás y decisiones discutidas, el árbitro Melgarejo expulsó a Mauro Olivetti (doble amonestación) por tirar la pelota lejos después de un offside. A partir de allí, la visita jugó con un jugador menos.

Eso no hizo que Gimnasia se acercara al menos al descuento. La defensa roja se cerró bien en su campo y no ofreció espacio para el juego del local, que fue con más empuje que ideas claras y juego asociado. A los 32', Monti la tomó de aire en 3/4 de cancha pero Arce sacó bien al tiro de esquina. Y eso fue lo último del equipo dueño de casa.

Gimnasia no pudo hacer valer el hombre de más que tuvo por poco más de veinte minutos y el triunfo terminó siendo de Independiente, que si bien no fue ampliamente superior, no perdonó a su rival cuando este se equivocó en la defensa. Los jóvenes albiazules no encontraron nunca el rumbo del partido y sumando la baja de su goleador y los constantes errores en campo propio, terminaron cayendo inevitablemente por 3-1.

De esta manera, los de Fernando Zaniratto dejaron atrás un invicto de tres juegos, que lo convertían en el único equipo de las formaciones triperas en no haber perdido ningún partido. Esta vez tocó perder y está claro que todavía hay cosas por mejorar, ya que el Lobo se privó de sumar otro éxito por impericias propias. La próxima parada será Mendoza, para enfrentar al homónimo de aquella provincia y, como todas las categorías mayores, la Quinta deberá traer los 3 puntos si quiere dejar a Gimnasia con chances de jugar la Zona Campeonato.

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