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RESERVA | ESTUDIANTES

Sobre el final volvió a dejar puntos

El equipo del "Tano" volvió a jugar mal y terminó perdiendo en la última jugada.

reservaedlpColon Foto: Blas Bonafini

LautaroPerez

Ha sido irregular lo de la Reserva de Estudiantes en el segundo semestre del 2016. Quizás no tanto desde los resultados, pero sí desde los rendimientos. El equipo que conduce Fernando Ortíz no termina de jugar bien y, pese a haber sacado buenos resultados ante esto, hay equipos que se lo hacen pagar. Fue el caso de Colón de Santa Fe, quien ayer por la  tarde venció 2-1 al Pincha jugando en City Bell. Y lo hizo merecidamente: el León jamás encontró los caminos y sólo ganaba porque le habían concedido un penal bien aprovechado por Elías Umeres. Sin embargo, el Sabalero empató rápido y llenó de dudas al local, que terminó cayendo gracias a un penal en contra, en la última jugada del partido literalmente. Mucho por mejorar para los platenses.

Llegaban los santafesinos al Country y se preveía un partido parejo. Quizás alguno podía creer acertadamente que Estudiantes podía imponerse por tener una mayor jerarquía individual. Lo cierto es que sin Iván Gómez y Leonardo Areal (a quien el equipo extraña horrores), las cosas se hacen mucho más cuesta arriba. A pesar de las bajas, el anfitrión salió decidido a ganar el juego para quedar cerca del líder Huracán. Pero enfrente se topó con un equipo muy ordenado, que nunca se complicó y también buscó, lejos de especular, tomar la iniciativa para igualar la línea de su rival en la tabla. La primera tardó en llegar: ya pasado el primer cuarto de hora, Sebastián Malimberni desbordó y centró para la llegada de Mauro Dalla Costa, que impactó de cabeza. Contuvo bien Francesconi para dejar el juego en pardas.

Enseguida respondió Estudiantes, con un centro de Sequeyra tras tiro libre que conectó Bautista Cascini de palomita. El envío del "Cabeza" hizo lucir a Joaquín Hass, que voló sobre su palo izquierdo y la mandó al córner. De ese tiro de esquina, Luciano Vargas ganó en lo alto y su cabezazo salió apenas ancho. Había mejorado el León, gracias a la buena tarea de Cristian Díaz, quien reemplazó a Iván Gómez en el mediocampo. A esa altura, el juego era de ida y vuelta. A los 24', Francesconi cortó bien un buscapie de Chancalay y un minuto después, Dalla Costa la tiró increíblemente afuera cuando estaba mano a mano tras un error en la salida del local. Luego la tuvo Bautista Cejas, quien se filtró por derecha y tras rematar cruzado, vio como el balón salió apenas afuera. En el medio del desorden, los dos se la rebuscaban.

Apenas pasada la media hora, Colón tuvo la más clara: Pablo Cuevas cortó en tres cuartos de cancha propia y tras perfilarse, sacó un disparo a cara interna que se estrelló de lleno en el poste izquierdo de un Francesconi que no podía llegar de ninguna manera. Inmediatamente después, Malimberni volvió a desbordar y se la sirvió a Dalla Costa, que llegó mal pisado y elevó la volea cuando estaba ya en el área chica. La visita era más. Estudiantes se había dormido, se mostraba inconexo y hacía durar muy poco la pelota en sus pies. Su rival lo aprovechó pero no pudo traducir la superioridad en el marcador, por lo que no hubo más tiempo y ambos se fueron en 0 al complemento.

De cara a la segunda mitad, los platenses parecieron recuperar la memoria y volvieron a imponer las condiciones desde el inicio. Por eso, sólo un par de ocasiones le bastaron para ponerse arriba. Primero Umeres desperdició un gran centro del ingresado Ozuna entrando sólo por atrás, pero tendría revancha. Porque tras un tiro de esquina ejecutado desde la izquierda, la pelota dio en la mano de un defensor rojinegro y el árbitro no dudó en cobrar penal. A ejecutar fue el propio "Chavito", que abrió su pie derecho y con un tiro suave puso el 1-0 para los albirrojos. Pese a esto, no duraría mucho la alegría.

A los 15', Dalla Costa recibió de espaldas y tras girar, sacó un tremendo remate a quemarropa que tapó Estéfano Francesconi con una volada impresionante a su palo izquierdo para mandar el córner. Y de ese tiro de esquina, el arquero esta vez no salió bien y el error lo aprovechó Gastón Blanc, que durmió a todos en el área para poner el 1-1 de cabeza, frente a un arco sin oposición. El Sabalero empataba rápido y este sería un golpe del que Estudiantes jamás podría levantarse. El gol de su rival lo confundió y lo llenó de dudas, por lo que dejó de lanzarse con todo al arco visitante como lo venía haciendo hasta ahí. En eso estuvo la clave para los de Ariel Segalla, que nunca se desordenaron y sin perder la calma volvieron a trabajar para igualar las acciones.

Después del empate no pasó mucho, pero se asentó lo dicho con el correr de los minutos. Estudiantes dejó de manejar las riendas del juego y la pelota era monopolio de Colón, que si bien no encontraba profundidad, la manejaba a su antojo haciendo correr al León tras ella. Ortíz movió el banco pero ni los ingresos de Tifner y de Bruera pudieron cambiar la ecuación. Pese a esto y sobre el final, habría tiempo para una emoción más. Porque al segundo minuto de los cuatro agregados por el juez Gonzalo Filomeno, Gastón Blanc se filtró por la izquierda y fue derribado en el área pincharrata. El juez pitó correctamente penal, y antes de dejar patear, advirtió: "se patea y termina el partido". Frente al balón se colocó Mauro Dalla Costa, quien le puso la cara interna del pie izquierdo a la pelota, abriéndola y poniendo el 2-1 que sería definitivo. Final y tan agónico como merecido el triunfo para los santafesinos.

¿Por qué? Porque Estudiantes tenía las obligaciones y jamás fue netamente superior en el trámite. En un primer tiempo parejo, no concretó sus chances y a base de orden, compromiso y solidaridad en la marca, su rival lo superó e incluso mereció irse arriba. En la segunda etapa, lo dicho: el León se puso en ventaja gracias a una jugada aislada pero Colón le empató rápido y eso lo confundió. Pareció aturdirlo. Quedó perdido y nunca más fue el mismo. Careció de ideas y carácter para irlo a buscar al menos con empuje, y para colmo terminó perdiendo todo sobre el final con un penal inobjetable. En resumido, poco tendrá para rescatar Fernando Ortíz.

De cara a lo que viene, el Pincha deberá tratar de rearmar una formación que aún no ha podido suplir a Leonardo Areal. La cuota de fútbol que le aportaba el 10, hoy brilla por su ausencia y todo el equipo lo siente. Al caer frente a Colón, los platenses no pudieron hacer valer la unidad conseguida frente a River y continúan a cinco puntos del puntero (que tiene que jugar) aunque con un partido menos. Lo que viene, será Banfield de visitante y Estudiantes deberá sumar nuevamente de a tres para volver a ponerse cerca del lote de los de arriba.

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