Get Adobe Flash player
header2

QUINTA | GIMNASIA

Se le escapó en el final

Por medio de un penal, Andrés Grosso le dio el empate a Atlético Rafaela en la última jugada. Con un cabezazo, Ignacio Sabatini había abierto el marcador para el conjunto Mens Sana.

QuintaGelpRafaelaNahuel Mateos cubre la pelota del ímpetu de Gastón Tellechea (Foto: Alejandra Cirer Chicchi)

EmilioPuig

Con la cabeza puesta en dejar atrás la caída sufrida ante Banfield, los dirigidos por Martín Saggini se enfrentaron ante un rival a priori más accesible, teniendo en cuenta que Atlético Rafaela se encontraba en las últimas posiciones de la tabla. La diferencia de once puntos entre unos y otros no se observaron en el campo de juego y la igualdad en uno terminó siendo justa. Claro, dadas las circunstancias, la visita acabó celebrando más el empate debido a que lo encontró a nada del final.

Gimnasia arrancó siendo dominado por el conjunto santafesino, que entró más concentrado y complicó al anfitrión en el primer tramo del partido. Matías Chávez y Gabriel Leguizamón obligaron a jugar de espaldas y muy pegados a los centrales a Juan Cruz Prefacio y a Tomás Romero. Entonces, el Lobo tuvo muchas complicaciones a la hora de salir desde el fondo. Así, la Crema cortaba el juego en el medio y ponía a sus delanteros mano a mano con los defensores platenses. De esta manera, llegó en dos oportunidades al arco defendido por Lautaro Banegas. Ambas situaciones tuvieron a un protagonista principal: Luciano Pogonza. Primero elaboró una jugada personal que confluyó con un remate desviado y luego se vistió de asistidor: le metió un pase entre líneas a Braian Nellen, éste al dominar se encontró con una salida perfecta de Banegas, que le achicó bien y la chance de anotar se desvaneció.

Recién a los 19’, la categoría 99 mostró algo de lo que nos tiene acostumbrado: intersección rápida en dirección hacia Ignacio Sabatini, uno de los extremos, El Mendo, a base de potencia y velocidad, se llevó puesto a su marcador y habilitó a Antonio Napolitano, quien entró a la carrera y remató, pero su tiro se desvió y no trajo consecuencias graves para Cristian Geist. A partir de ese momento Gimnasia se adelantó y  tomó las riendas, aunque sin encontrar conexiones. En consecuencia, no encontró profundidad en ataque y sólo complicó a su rival mediante una pelota parada. Así, Napo ejecutó un córner desde la derecha, Tomás Fernández cabeceó bombeado y la bola cayó por detrás del arco.

El comienzo del complemento hizo ilusionar a más de uno en Abasto. Ambos salieron con decisión a encarar los segundos 45’ y antes de los diez se produjeron dos chances muy claras: una en cada lado. El Lobo lo primereó y nuevamente a través de una jugada detenida pudo haber quebrado el cero. Prefacio – que ganó siempre de arriba-  remató de cabeza, Geist la alcanzó a rozar y el esférico se estrelló en el travesaño. La respuesta de los visitantes llegó enseguida. Banegas se equivocó cuando intentó salir jugando, la perdió e increíblemente Nellén se lo devoró con todo el arco a su merced.

Todo gran equipo debe ser inteligente y encontrar la manera de sacar adelante el resultado, aun cuando las circunstancias del partido imposibilitan desarrollar el juego habitual. Así lo entendieron los conducidos por Saggini y pudieron hallar la llave correcta que abrió la cerradura de la portería. Evidentemente la clave estaba en la vía aérea. Por ese medio, cuando la aguja del reloj estaba clavada en los 25’, Napolitano ejecutó un centro pasado, Prefació la bajó para que entrara alguno a la carrera y el que comprendió todo fue Sabatini, que arrojándose y con la cabeza puso el 1-0.

Con la confianza por el tanto anotado, el anfitrión creció y comenzó a manejar el ritmo del partido. En efecto, pudo haber ampliado la ventaja en algunas ocasiones. Primero, Mateos de volea hizo lucir a Geist y, minutos más tarde, una buena combinación entre Franco Valdéz y Sabatini no terminó de milagro en el fondo de la red. Sin embargo, cuando todo parecía indicar que los tres puntos se iban a quedar en casa, llegó la tormenta. Sí, esa tormenta climática que amenazó durante toda la jornada bajó a la cancha. Banegas salió muy lejos y bajó a Rodrigo Rajoy dentro del área, claro penal que el juez no dudó en cobrarlo. Andrés Grosso se hizo cargo de la ejecución y estableció la igualdad.

En definitiva, no pudo ser para el Lobo que dejó pasar una chance importante para volver a la senda ganadora. La próxima semana deberá visitar Ezeiza, donde enfrentará a un complicado rival: River Plate.

QuintaGelpRafaela