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QUINTA | CLÁSICO PLATENSE

Con similitudes y diferencias, prometen un gran Clásico

En el segundo turno de la jornada del sábado en Abasto, los conducidos por Martín Saggini y Gustavo Salinas se verán las caras en una nueva edición del clásico platense entre Gimnasia y Estudiantes.

PreviaQuintaEmilioPuig

Supongamos que pertenecemos al área de marketing de una importante cadena de televisión y nos obligan a promocionar uno de los tres clásicos platenses entre Gimnasia y Estudiantes, que se llevarán a cabo el sábado en Estancia Chica. Si bien la tarea sería sumamente complicada, uno se inclinaría por el encuentro entre ambas categorías ‘99. A priori, y teniendo en cuenta la paridad en muchos ítems entre ambos equipos, podemos vislumbrar un partido lleno de condimentos favorables. Claro, el fútbol es tan indescifrable que un suceso inesperado puede cambiar absolutamente todo.

Al comenzar a desmenuzar las características de los dos conjuntos encontraremos algunas similitudes, como también varias diferencias. En primer lugar, tanto Martín Saggini como Gustavo el Lomo Salinas son dos entrenadores que inducen a sus jugadores a ejercer un juego muy intenso, que incluye una presión agobiante y bien arriba, con el propósito de recuperar la pelota lo más cercano al área rival. Salen a proponer, pero a su vez, suelen adaptarse al desarrollo del partido. Asimismo, otra similitud es el esquema que utilizan: el clásico 4-3-3.

Si bien comparten esas cualiades, se distinguen en otras. En el caso del Mens Sana, muchas veces las individualidades terminan prevaleciendo por sobre lo colectivo. Claro, eso sucede porque cuenta con jugadores muy desequilibrantes: como son los casos de Antonio Napolitano e Ignacio Sabatini. En tanto, en la visita pasa lo contrario: el sistema sobresale siempre. Abocados en la recuperación del balón, los once tienen la responsabilidad de llevar a cabo una intensidad agresiva, que a veces le juegue a favor y otras en contra.

En general, en el fútbol, aquel que domina la mitad de la cancha y gana en ambas áreas es el que al final del encuentro termina festejando. A la hora del análisis previo, estos son dos puntos interesantes. En el mediocampo, el Lobo posee en Juan Cruz Prefacio un volante central clásico, con mucha personalidad, orden y lectura. En cambio, el León varía bastante dependiendo de quién salte al terreno. Si Villegas es titular, por características tendrá un hombre de marca; de lo contrario, apelará a dos futbolistas de manejo y tenencia de balón: Ángel Acosta y Franco Rodríguez.

Al hacer hincapié en las fortalezas de los dos en las áreas, vale recalcar que ambos cuentan con defensores centrales de buen porte físico. No obstante, la diferencia se encuentra en el ataque. El anfitrión juega con Khalil Caraballo, el típico nueve goleador que va a todas con ese hambre de gol habitual y complica a cualquier defensa. Por su parte, el Pincha busca con Valentín Fernández no darle referencia al rival, algo que no suele favorecer a los marcadores centrales. Por último, si se torna un partido cerrado, las jugadas a balón detenido pueden llegar a ser decisivas. En el albiazul, Prefacio es el apuntado en cada una de estas situaciones, debido a su capacidad en la vía aérea; del otro lado, Federico Tévez y Mauricio Guzmán no se quedan atrás.

Los titulares que pondría Martín Saggini serían: Durso; Durante, Fernández, Correa, Menéndez; Romero, Prefacio, Napolitano; Sabatini, Caraballo y Tobías González. Por su parte, "Lomo" Salinas alistará a: Carolini; Mura, Tévez, Guzmán, Erquiaga; Acosta, Rodríguez, Fernández; Desio, Ricciardi y González.

Estudiantes llega con un envión importante: cosechó una victoria y un empate; mientras que Gimnasia viene de igualar en cero ante San Martín en condición de visitante. Sin embargo, en esta clase de cotejos poco importa cómo llega cada uno, las estadísticas cumplen un rol secundario. Como es usual escuchar en el lenguaje futbolero, el clásico es un torneo aparte y, si bien no hay un trofeo en juego, el ganador gozará de una alegría y tranquilidad inmensa. En definitiva, las cartas están sobre la mesa y las ilusiones de ver un buen espectáculo están latentes, sólo resta esperar el pitido inicial del juez de turno, el sábado al mediodía en Abasto.