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CUARTA | GIMNASIA VS. ESTUDIANTES

Se aprovechó de punta a punta

El Lobo se impuso desde el minuto cero y se llevó el derby con una notable autoridad. El Pincha jamás estuvo en partido.

CronicaCuarta

CON TODO. Así gritó Ferreira, su tercer gol al Pincha tras dos partidos entre ambos (Foto: Germán Campigli)

LautaroPerez

La expectativa por la vuelta de este enfrentamiento era muy grande y los encargados de romper la espera, al menos en Abasto, eran los pibes de la Cuarta. Gimnasia frente a Estudiantes. Los de Messera contra los de Mazzuco. La '97/'98 de uno contra el mismo combinado del otro. Y fue todo del Tripero. Desde el minuto cero literalmente, el equipo local se llevó el partido y terminó demostrando una superioridad notable desde todo aspecto. Encima, su rival le hizo las cosas un poco más fácil, al quedarse con tres jugadores menos. Fiesta albiazul en el primer turno de la jornada en Estancia Chica, después de imponerse 3-0 con goles de Nicolás Ferreira y Daian García en dos ocasiones, para llegar al sexto juego sin perder y seguir escalando en la tabla. Mañana completa.

Fotógrafos, periodistas, los bancos, la gente que fue a observar el partido. Todos se estaban acomodando. Pero Nicolás Ferreira volvió a demostrar que es un delantero de categoría, convirtiéndole otra vez al rival de toda la vida (tercero en dos partidos). No corría ni un minuto aún, cuando Daian García desbordó por la derecha y ahí estaba el 9, en el primer palo, para anticipar a todos y cruzar la pelota con una palomita que decretó el 1-0 para el anfitrión. Demasiado rápido abrió la cuenta el Lobo, y si bien el partido no se terminó ahí, si se puede decir que en esa conquista comenzó a edificarse una victoria incuestionable. El equipo albirrojo quedó lógicamente aturdido, mientras veía cómo su rival le manejaba la pelota y lo lastimaba de tres cuartos de cancha para adelante.

El segundo llegó apenas pasado el cuarto de hora. Matías Reali -de enorme partido- presionó la salida yendo al piso y la pelota le quedó servida a "Chicho" Ferreira, que invirtió roles con García: el centro delantero tiró el centro de zurda, mejor dicho un pase a la cabeza, para que Daian la cambie de palo entrando por atrás y deje sin chances a Francesconi. Un verdadero golazo Mens Sana en tres toques, para terminar de matar la ilusión pincharrata de dar vuelta la situación. Para colmo, dos minutos después Carlo Lattanzio vio la segunda amarilla tras una protesta desmedida y dejó a Estudiantes, muy temprano en el Clásico, con un jugador menos. Panorama más que negro para la visita en Estancia, porque si no conseguía parar el vendaval Tripero con todos sus jugadores, menos podría hacerlo con 10.

De allí hasta el final del primer tiempo, mucho roce penado celosamente por el juez del pleito con tarjetas amarillas. El local manejó la pelota ante un rival que solo la veía pasar y la perdía demasiado rápido, por no tener recursos, cuando lograba recuperarla. En el complemento nada varió, y el trámite se cerró por completo. A los 15', Alexis Alegre robó una salida hacia el medio y mandó el pase en cortada para la figura de la cancha, Daian García, que encaró a Francesconi y se la tiró rasante entre las piernas para firmar el 3-0 que luego sería definitivo. No quedó tiempo para mucho más, porque el equipo de Messera sacó el pie del acelerador.

En el Pincha, se destacó el amor propio de Francisco Apaolaza, que tuvo tres chances para descontar. En dos perdió el duelo con Torres, que tapó con el pecho primero y volando abajo después. En la restante, "Pancho" le erró al arco vacío. Todas las ocasiones, se las generó el propio delantero, que fue el mejor de lo poco que hizo una escuadra que terminaría con 8 jugadores. Porque Marinelli pegó una fortísima patada sin pelota y se fue antes, al igual que Romagnoli, que se excedió en una protesta tras un foul. Así se cerró el partido. Gimnasia perdonó luego a su rival y por eso el marcador se cerró solamente con diferencia de tres, para igual desatar toda la fiesta en el campo de juego y en el vestuario.

El triunfo albiazul fue realmente incuestionable. Desde el minuto cero, literalmente, pasó por arriba a Estudiantes, desde lo futbolístico y sobre todo desde la actitud. El local salió más convencido de si mismo, seguro y con todo para llevarse la victoria. Peleó todas las pelotas y fue demasiado intenso para una estructura que se quebró muy rápido en el León, que se fue yendo del partido con extraños y preocupantes problemas de disciplina. Además de la solidez defensiva y la rebeldía en ataque, el Lobo lo ganó porque desde el inicio supo que quería y podía ganarlo. A Estudiantes se le quemaron los papeles muy rápido y padeció el derby por completo. Así, la '97 se desquitó de lo sucedido en 2014, mientras que la '98 volvió a ganar el Clásico entre ambos. Lo hicieron de punta a punta.


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