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OCTAVA | ESTUDIANTES

Reaccionó a tiempo para sonreír en casa

octavaedlpolimpoCinco goles en cuatro partidos para Martín Basualdo, que se amigó definitivamente con el gol y no querrá separarse (Foto: Blas Bonafini)

BrunoValenti

Entró con la guardia baja e indudablemente recibió el golpe. Debió superar el mal trago para meterse nuevamente en partido y lo hizo. Sin resignar las formas, la Octava terminó imponiéndose sobre Olimpo y si bien nunca estuvo tan holgado, mereció lo que consiguió. Fue triunfo 3 a 2 con goles de Basualdo en dos oportunidades y Schmutz.

Dos minutos, solo dos minutos, se había jugado cuando Leguizmón ya había puesto en ventaja a Olimpo. ¿Una distracción? Si, pero mucho oportunismo del delantero aurinegro para mandar a guardar la primera del partido.

Barajar y empezar de nuevo. Con los recaudos necesario como para que no vuelva a ocurrir pero saliendo rápidamente de esa situación negativa para meterse de nuevo en partido. No le costó desde el desarrollo, porque era superior, protagonista, y se notaba que podía llegar al empate en cualquier momento.

Esto ocurrió, porque así como Leguizamón había sido oportunista en el área albirroja, ahora Bruno Schmutz lo sería en la aurinegra, aprovechando el desentendimiento del arquero con el central y empujando la pelota al fondo de la red. Ahí si empezó el partido que quería Estudiantes.

Ya en el complemento, Martín Basualdo se despachó con un doblete y cerró el partido. El primero, un golazo. Le llegó el centro desde la derecha y en seco la empalmó para sacar un misil imparable para Valentino Torres Melillán.

Y más tarde, el segundo de su cuenta personal y el tercero del Pincha. Generó duda, porque tuvo la complicidad de uno de los defensores rivales, pero su “peinada” fue suficiente para que la pelota toque la red y Estudiantes festeje el 3 a 1.

Quedó el descuento de la visita a través de Ezequiel Bleile y no mucho más. La 2002 volvió a ganar, fue superior y ya mira a Arsenal en el horizonte.